"The Celtics are not a basketball team, they're a way of life"

El adiós de uno de los mejores


Fuente: Extractos de artículos publicados en elpais.com, espn.com y efe
Febrero de 2007

Un ataque cardiaco sorprendió a Johnson cuando entrenaba a un equipo de promesas en Austin (Texas). Tenía 52 años y para los hinchas de los Celtics representaba los gloriosos 80, cuando el baloncesto dividía su entusiasmo entre Los Ángeles y Boston. Pocas veces la rivalidad ha estado mejor representada.

Los Lakers eran espectáculo, Hollywood, glamour, estrellas de cine en las gradas, contragolpes fulgurantes, los pases de Magic Johnson, los ganchos de Abdul Jabbar, el eléctrico juego de pies de James Worthy...

Los Celtics eran duros, tenaces, inteligentes, orgullosos, temibles en el juego de media cancha, donde Bird dictaba lecciones de pase, tiro y rebote; donde McHale desmentía su aspecto de armario con un primoroso arsenal de fintas; donde Parish completaba en silencio el trabajo de los dos astros; donde un base alto, corpulento y extremadamente competitivo marcaba diferencias en el apartado defensivo. Ese jugador era Dennis Johnson, el toque final que configuró a aquellos inolvidables Celtics.


Johnson ha sido uno de los atletas mas subestimados de la historia. Comenzando con su tiempo de juego en la escuela secundaria, en Domínguez High School, de su natal Los Angeles, en la que DJ nunca titularizó y jugaba unos dos minutos por partido en su año senior (último de participación), pues apenas medía 5'9" y era considerado poco atlético.

Como era de esperarse, Dennis no recibió ofertas de ninguna institución universitaria luego de su graduación de secundaria, por lo que decidió comenzar a trabajar en un almacén y seguir jugando básquetbol callejero para seguir en contacto con el deporte que tanto le apasionaba.

Tuvo la dicha de que el entrenador de Harbor Junior College (un colegio de dos años de muy bajo perfil) se encontraba en uno de sus juegos, observando a otros jugadores que participaban en el mismo y quedó impresionado con la tenacidad defensiva del diminuto base, por lo que le ofreció una oportunidad para jugar y estudiar en dicho colegio.

La suerte siguió jugando un papel preponderante en su desarrollo tardío, pues creció 7 pulgadas en los dos años que estuvo en Harbor, al tiempo que progresaba dramáticamente en todas sus destrezas. Terminó con 18 puntos y 12 rebotes por partido y en su último año de participación se había convertido en el mejor jugador del equipo.

Aún así, solamente recibió ofertas de dos instituciones de cuatro años al graduarse de Harbor; Azusa Pacific y Pepperdine. Dennis se decidió por esta última y en su único año de participación tuvo promedio de 15.7 puntos por partido, llevó al equipo a ser clasificado entre los mejores 20 de la nación y participar en el torneo de la NCAA, donde ganaron un partido a Memphis State, antes de caer en un juego muy cerrado ante la potencia de UCLA.

Al terminar ese año académico, Johnson se hizo elegible para el sorteo de novatos de la NBA de 1976, pero como era prácticamente un desconocido, fue seleccionado recién en la segunda ronda del draft por los Seattle Supersonics.



Su carrera en la NBA también se caracterizó por no ser totalmente apreciado hasta que era cambiado a otro lugar. Aunque fue seleccionado como el MVP de la final de liga del 1979 y guió a los Sonics a un campeonato y un subcampeonato en cuatro años, fue cambiado a Phoenix por Paul Westphal (un jugador generalmente catalogado como superior a él) después de la temporada 1979-80. Los Sonics ganaron 22 partidos menos en la primera temporada con Westphal y sin Johnson. Algo similar sucedió en Phoenix luego que DJ fuera cambiado a Boston por Rick Robey, luego de la temporada 1982-83. El siguiente año, los Suns obtuvieron 12 victorias menos.

A Auerbach le pareció el antídoto para detener a Andrew Toney, el tremendo anotador de los Sixers de Filadelfia, y a Magic, emperador de los Lakers. Con casi 1,95 metros y un corpachón que siempre utilizó con sabiduría para sacar ventaja frente a los bases pequeños y medirse con los más altos -Magic, por ejemplo-, funcionó como un reloj. Era el perfecto jugador para unos Celtics casi imbatibles cerca de los aros, pero vulnerables ante la rapidez de los Lakers.

La contribución de Dennis a aquel equipo maravilloso fue apreciada por sus compañeros y los aficionados. Aunque fichó ya con 29 años, su figura está asociada a un quinteto de época: él, Danny Ainge, Bird, McHale y Paris. Nombres gloriosos por convertir a la NBA en el deporte global que es hoy en día.



Entre todos, Dennis fue el profesional por excelencia, un estudioso del trabajo defensivo que se las arregló para controlar a Magic en duelos memorables. Y con una característica añadida: era un jugador para las grandes ocasiones, uno de los que mejoraban cuanto más duro era el desafío. Guardaba sus mejores momentos para las eliminatorias finales, no sólo en su especialidad, la defensa, sino también en el ataque, en el que aprovechaba su poderoso físico para anotar entre los gigantes, sobre los bases livianos que no podían detenerle cuando jugaba de espaldas a la canasta o con su probada eficacia en los tiros desde cuatro y cinco metros. No era un tirador puro, pero muchas veces decidió la victoria de los Celtics con sus suspensiones de última hora.



La prensa siempre parecía darle mayor reconocimiento a Larry Bird, Kevin McHale y Robert Parish, dando por sentado que siempre contarían con la contribución de Dennis. Sin embargo, luego de su retiro, se le preguntó a Bird su opinión sobre DJ. "Sencillamente, el mejor con el que jugado en toda mi carrera", dijo el miembro del Salón de la Fama. El comentario es impresionante puesto que, a lo largo de su carrera, Bird compartió vestuario con seis jugadores que han sido seleccionados entre los 50 mejores de todos los tiempos; McHale, Parish, Bill Walton, Nate Archibald, Dave Cowens y Pete Maravich.

Con tres títulos -uno en Seattle (1979), dos en Boston (1984 y 1986)-, seis designaciones para el mejor quinteto defensivo de la NBA, cinco veces all star, más de 14 puntos de media y un acreditado historial frente a Magic, fue el típico jugador especialmente valorado por sus compañeros. Incluso por sus rivales, no en vano el propio Magic reconoció una vez que D.J había sido el base más difícil al que había tenido que enfrentarse en toda su carrera.


Pero si hubo un jugador y compañero que mejor conocía la verdadera personalidad de Johnson dentro y fuera del campo fue el ex base Danny Ainge, actual director de operaciones de los Celtics. "Siempre fue uno de los jugadores que no recibió todo el reconocimiento que se merecía tanto por su calidad humana como profesional", declaró Ainge después de conocer el fallecimiento de su amigo y ex compañero. "Además, en mi opinión, fue una de las más grandes adquisiciones en la historia de Celtics".

Ainge recordó, que 'D.J." como también se le conoció a Dennis Johnson, tenía siempre una actitud y espíritu abierto con una personalidad súper agradable, al que le gustaba siempre sonreír y jugar al baloncesto. "La otra noche habíamos hablado un buen tiempo por teléfono para valorar aspectos del deporte del baloncesto y la gran ilusión que tenía de dirigir a su nuevo equipo de desarrollo de la NBA, los Austin Bulls", explicó Ainge.




Precisamente, Johnson falleció cuando se encontraba fuera del edificio, donde había completado el entrenamiento, y estaba sonriendo y gastándole bromas a la portavoz de prensa de los Bulls, Perri Travillion. "Ambos estábamos hablando y gastando bromas sobre la posibilidad de que le pusiesen una multa por tener mal aparcado su coche", explicó Travillion. "Nos reíamos, cuando de repente ocurrió". Travillion llamó de inmediato a los servicios de emergencia, pero el personal paramédico no pudo hacer nada por sacarlo del paro cardíaco y cuando llegó a un hospital local de Austin falleció, sin que nunca recuperase el conocimiento.

La portavoz de los Bulls dijo que Johnson no había sentido ni antes ni después del entrenamiento ningún tipo de malestar o se sintió indispuesto, simplemente colapsó de repente. El jugador Anthony Fuqua, dijo que había jugado un 1 contra 1 con Johnson después del entrenamiento y todo había sido normal. "Estuvo como siempre hablando tonterías, jugando baloncesto, regateando con el balón y tirando a canasta", declaró Fuqua. "Todo parecía normal y ahora estamos hundidos".

La oficina del comisionado de la NBA, David Stern, también dio a conocer de inmediato una comunicado oficial en el que no sólo expresan el dolor por la muerte de Dennis Johnson sino que también lo definen como un modelo a seguir. "Al margen de haber dirigidos a dos equipos al título de la NBA o de enseñar a los jóvenes como deben comportarse dentro del profesionalismo, las aportaciones de Dennis Johnson han ido mucho más lejos que lo que dio dentro de un campo de baloncesto", destaca el comunicado del comisionado.



Stern califica a Dennis Johnson como un hombre con un carácter extraordinario y una pasión tremenda por el deporte del baloncesto. "Su pérdida será sentida profundamente a través de toda la comunidad del baloncesto y todos nos unimos en el más sincero pésame que trasmitimos a su esposa Donna, sus hijos Dwyane, Dennis y Daniel, y a toda su familia y amigos".

1 comentario:

ljoebird dijo...

Yo si le rindo un homenaje a este jugadorazo. DJ. El 4to titan de esos Celtis impresionantes de los 80's